Powered By Blogger

domingo, 31 de julio de 2016

Un brindis por los dos...



Siéntate, no interrumpas nuestra conversación tratándome de callar con un beso, hoy necesito llenar nuestra copa y brindar por ti y por mí, por esta noche y por todas las que vienen, porque hoy he conocido al amor de mi vida, y ése eres tú...

Nunca olvidaré este bar dónde te conocí, y esas palabras tan simples que salieron de tu boca pero que fueron las más increíbles que he escuchado en toda mi vida... Si tan solo supieras cómo me sentí al ver tu mano extenderse hacia mí para invitarme a bailar contigo, créeme que en ese momento nunca había sentido un cambio en mi vida tan drástico, tan fuerte, mi corazón no sabía si seguir latiendo o explotar de emoción.

En seguida, y sin pensarlo, acepte tu invitación y me di cuenta que eras el mismo chico de aquella fiesta que no paraba de mirarme. Al bailar juntos no existía nadie más. 

Luego de un rato nos sentamos y compartimos la misma copa y el mismo vino, recuerdo que no dejabas de sonreír y de expresarme lo hermosa que estaba y sin medir tiempo ni espacio me acerque a tu rostro y te dije despacio: “y tú tienes la sonrisa más hermosa que he visto” 

... y en ese mismo instante me respondiste con voz nerviosa que te temblaban las piernas porque hoy más que nunca habías tenido la valentía de conocerme. Así que, ven, destapemos esta última botella de la noche y brindemos por los dos y por tus ganas de conocerme, pero sin embriagarnos, 

porque hoy quisiera emborracharme de ti...

No hay comentarios.:

Publicar un comentario